|
Туризм
| ESPECIAL |
|
| El momento debía llegar. Sufría y todo el mundo sufría. El final estaba cerca pero el mundo entero, con una barrera de amor, no lo dejaba partir. Lo queríamos eterno entre nosotros…Juan Pablo II nos había enseñado a mirar a los mas pobres. Viajó hasta donde estaba esa pobreza y le dijo a los suyos, mira a ese vecino como sufre. Lo veíamos sufrir y, egoístamente, no lo dejaban partir al lado de Dios, porque ese lugar ya era suyo. Cargado de años tuvo la entereza para recibir a la muerte como la nueva esperanza de esa vida del mundo del Señor y quien tuvo la claridad para hablar a los jóvenes con el mensaje del amor y, sobretodo la paz. El día de su partida estaba cerca de nosotros y lo reteníamos con nuestro sueño, oraciones, esperanzas y, porque no decir, acciones. Los jóvenes cumplieron vigilias, tareas para atarlo a la vida y no dejarlo partir pero, hace dos años, un día como hoy se fue. Para el mundo sigue estando entre nosotros. Su nombre es la eterna invitación a vivir cerca de Dios. Nos dejó esa herbecía y también no olvidarlo jamás. Hoy una oración en su memoria. | |
|
|